En esos momentos intenta estar más consciente que nunca, pues es lo que tu Ser más necesita. Analiza los pensamientos que produces y trata de mantenerlos positivos. Evita a toda costa frases pesimistas que pueden parecer inofensivas o "juguetonas" (tales como "no tengo ni un clavo", "la vida no vale nada", etc). Sustitúyelas por plegarias o por frases reales como "A final de cuentas, el paraíso sigue estando aquí, no lo olvides", o aquella sentencia bellísima de la sabiduría zen: "Deja de perseguir, ¡MIRA!, aquí lo tienes todo".
Vive esas épocas con templanza y paz espiritual, ocúpate en resolver los problemas que estén en tus manos y no te preocupes por lo demás. Pero sobre todo, en épocas difíciles, no olvides realizar una discliplina diaria de Meditación o Yoga, es fundamental.

